
La Telepatía es una habilidad que está dentro de la clasificación (Pseudociencia), al ser una teoría que se esta estudiando y no un hecho consumado, no ha podido aún testificarse documentalmente en algún laboratorio a pesar de sus constantes intentos por parte de científicos prestigiosos. La palabra Telepatía proviene del griego (tele “distante” y patheia “sentimiento”), esta forma de percepción extrasensorial es por hoy aun objeto de innumerables estudios ya que no se puede determinar objetivamente su existencia, de ahí que muchos científicos la descarten por completo.
Aún así la telepatía es considerada el arte de la comunicación entre dos personas que no se encuentran juntas, a través del poder de la mente y usando ciertos mecanismos de concentración y premonición. Existen dos elementos importantes para su ejecución:
1. El emisor, el individuo que estimula sus sentidos al máximo para entrenarlos o poder liberar el pensamiento o imagen que desea transmitir.
2. El receptor, individuo que debe estar tranquilo y sin ninguna estimulación, debe recibir el mensaje de forma natural y no forzada, de lograr recibir algún mensaje telepático por el emisor entonces se habría producido la telepatía como tal. La telepatía se relaciona a menudo con diversos fenómenos paranormales como la precognición y la clarividencia.
La base de la telepatía insiste en el hecho de que el cerebro es capaz de producir tal cantidad de energía que se convierte en un impulsador dinámico de mensajes hacia receptores escogidos voluntariamente, a la telepatía se la relaciona con la precognición y la clarividencia.
Existe muy poca evidencia prehistórica o histórica sobre la telepatía, pero ciertas culturas realizaban ritos o mecánicas que pudieran talvez ser calificadas de telepatía.
Desde 1886 hasta la actualidad se han hecho innumerables cesiones de telepatía dentro de los parámetros de laboratorios para su investigación, prestigiosas universidades como la de Stanford, dirigió sus esfuerzos en varios estudios detallados de telepatía usando como elemento el naipe y los resultados fueron apenas un pequeño porcentaje más acertados que en los resultados al azar. Existen diversos libros ya publicados por connotados institutos para su investigación acerca de ésta extraña habilidad.
