
Los suelos de madera se comercializan en diferentes modalidades, según la forma de instalación. Fundamentalmente, se encontrara con parque flotante, encolado y de tarima. La primera de ellas es la flotante y es la mas fácil de colocar y consiste en lamas machihembradas ya pulidas y barnizadas. Presenta cierta elasticidad ante los cambios de temperatura y se puede instalar sobre calefacción radiante.
El encolado es otro tipo de madera que esta formado por tablillas de madera maciza, de entre 10 y 14 mm de grosor, que se encolan al suelo de base. Una vez instalado se tiene que pulir y barnizar.
Habilidades con la tarima
De tarima. Los tablones se ensamblan en machihembrado, pero hay que clavarlos a unas viguetas o rastreles que previamente se habrán fijado al suelo. Luego se tiene que pulir y darle barniz o cera.
Habilidades con el encolado
Toda madera admite el encolado. Sin embargo, se obtienen mejores resultados con las duras –roble y freno, entre otras-. El proceso es largo pero vera que merece la pena. Primero se deberá lijar la superficie, humedecerla con un trapo y pasar un cepillo de acero fino con dirección a la veta. A continuación, una vez se ha limpiado el polvo con un paño húmedo, se aplica la pasta especial para encalar con una brocha plana. Finalmente, hay que frotar la madera con lana de acero para introducir en la veta la cera de encalar. Elimine el polvo, deje secar y pinte con barniz para proteger el acabado.
Habilidades con la madera blanda
La madera blanda como el pino o el abeto, en cambio, solo admite tintes. Como paso previo deberá lijar y rellenar las grietas con masilla. Aplique luego el tinte con un trapo de algodón o con un cepillo. Cuando este seco, se añade una capa de cera natural para protegerlo y abrillantarlo.

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